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Tras un regreso soñado con triunfo, el piloto de San Vicente encara la décima fecha con nueva máquina y ratifica que la presencia de Gastón Iansa en TN Clase 2 es sinónimo de solvencia técnica, profesionalismo y rendimiento garantizado.

El automovilismo grande no suele regalar segundas oportunidades sin exigir una muestra inmediata de carácter y talento. Cuando las circunstancias presupuestarias amenazaban con marginarlo de las pistas durante la presente temporada, Gastón Iansa volvió a demostrar de qué madera está hecho. La contundente victoria alcanzada en la novena cita en el Autódromo Ciudad de Río Cuarto no solo devolvió su figura a los primeros planos nacionales, sino que confirmó de manera inapelable que el proyecto de Gastón Iansa en TN Clase 2 mantiene intacto el sello de los pilotos de élite: contundencia conductiva, temple bajo presión y una capacidad única para exprimir el potencial de cada máquina.
Aquel triunfo sobre el Chevrolet Onix que atendió la escudería JPM Racing representó una verdadera prueba de fuego. El acuerdo previo establecía casi un ultimátum deportivo: era una sola carrera para demostrar vigencia y justificar la continuidad dentro del Campeonato 2026 Río Uruguay Seguros. Iansa no dejó margen a la duda; se adueñó de la final cordobesa, sumó 39 unidades de forma perfecta y trepó hasta el 25° puesto del certamen en apenas un fin de semana. Lo que parecía un calendario perdido se transformó, por mérito propio, en un renacer deportivo absoluto.

Con la confianza en alza y la convicción de seguir dando batalla, el piloto oriundo de San Vicente confirmó su presencia en el Gran Premio Ciudad de San Martín, la décima cita del calendario que se disputará entre el 10 y el 11 de octubre en territorio mendocino. Para este nuevo compromiso habrá una variante técnica sustancial: el Onix ganador pasará a manos del piloto local Tomás Martín, mientras que el representante sanvicentino estrenará un flamante Peugeot 208 desarrollado bajo la supervisión de Gabriel Rodríguez dentro de GR Competición, manteniendo la atención en pista de la estructura que lidera Juan Pablo Maquirriain.
Este cambio de vehículo subraya la enorme ductilidad del volante sanvicentino, capaz de adaptarse a diferentes plantas impulsoras y geometrías de chasis sin perder protagonismo. La incursión de Gastón Iansa en el TN Clase 2 no responde a la casualidad ni a la fortuna pasajera; es el fruto de una conducta deportiva irreprochable. En cada categoría en la que compitió, Iansa exhibió una conducta admirable, cuidando los elementos mecánicos, entregando devoluciones técnicas precisas a sus chasistas y motoristas, y garantizando una visibilidad de marca de altísimo impacto televisivo y digital.
Es en este punto donde el automovilismo debe cruzar su lógica deportiva con el respaldo comercial. Resulta paradójico que un deportista con semejante índice de efectividad deba dirimir su continuidad fecha a fecha por variables netamente económicas. La confiabilidad que transmite en pista, sumada a su llegada transversal con el público tuerca y su comportamiento intachable fuera del habitáculo, convierten al proyecto de Gastón Iansa en TN Clase 2 en una plataforma comercial inmejorable. No se trata de una promesa a desarrollar: es un piloto consagrado, regular y técnicamente maduro, donde cada marca que decida apostar como patrocinador obtiene un retorno mediático asegurado en los podios federales.
El propio protagonista reconoce el peso de batallar contra las complejidades presupuestarias cotidianas: “Yo estaba enemistado con el automovilismo este año, pero gracias a Juan Pablo Maquirriain y a su grupo de trabajo surgió una posibilidad de volver a correr. Desde el primer momento, todo el equipo JPM Racing me motivó a intentarlo una vez más y en Río Cuarto salió todo como esperábamos, pero también como lo necesitábamos. Ese es el punto de partida para ir, carrera tras carrera, confirmando nuestra presencia en el TN”, explicó en dialogo con APAT


La transparencia con la que asume su realidad explica en gran medida el cariño genuino que despierta en la gente: “No sé si el automovilismo fue injusto conmigo, hay muchos años en los cuales sentí que estaba en los lugares en donde tenía que estar, pero en otros años se cerraron todas las puertas y no entiendo el motivo. Puedo comprender que es por la situación económica del país, y en mi caso nosotros somos comerciantes, y por eso sea que no tenga tantos contactos como para poder armar un presupuesto ideal para correr. Pero gracias a todo el equipo JPM Racing, fue posible”, completó con absoluta honestidad.
El trazado mendocino de San Martín abrirá un nuevo examen de alta exigencia para el nuevo león de la Clase 2. La expectativa generada alrededor de Gastón Iansa en el TN Clase 2 es inmensa: con una estructura comprometida, un auto recién terminado y el talento de un piloto que no regala nada, el desafío está planteado. El automovilismo grande demanda pilotos íntegros; ahora es el turno de que el sector empresarial y los grandes patrocinadores comprendan que respaldar a Gastón Iansa no es un gasto incierto, sino la inversión más segura y profesional que hoy puede ofrecer el deporte motor argentino.

(Créditos y datos de base: Prensa APAT / Sitio Oficial Asociación Pilotos Automóviles Turismo).