enero 31, 2026

DEPORTE | El Deportivo San Vicente techará el Microestadio

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SAN VICENTE | Pocos conocen verdaderamente el camino recorrido, y pocos saben que todo comenzó en 2010, cuando el presente era el sueño de un playón de cemento y el futuro solo una ilusión compartida.

La historia se inició con la formación de la Escuela de Fútbol Recreativo, allá por el año 2004, donde un puñado de chicos entrenaba en lo que hoy es la cancha auxiliar del club. Más tarde, aquella semilla se trasladó a la sede de la calle 9 de Julio, y desde allí el crecimiento fue imparable en este segmento, ya que el club tenía a chicos más grandes participando en la Liga de Fútbol Infantil.

Para el año 2007, el Depo ya albergaba a decenas de niños, en la sede del club, que encontraban, no solo un lugar para jugar, sino un espacio de contención, pertenencia y aprendizaje.

Ese crecimiento obligó a soñar en grande. El fútbol infantil debió buscar nuevos horizontes y encontró, durante dos años, su hogar en la ex fábrica de calzados Kickers —hoy Chango Más—, una etapa que muchos recuerdan con nostalgia.

Así comenzó la construcción del Playón en 2010


Luego llegaría otra mudanza, al Colegio San José, mientras la comunidad del club trabajaba incansablemente para reunir fondos y construir lo que hoy es una de las joyas del club: el Polideportivo Marini-Barciocco, con su playón deportivo como símbolo del esfuerzo colectivo.

Estos dos movimientos respondieron a la importante demanda que el club estaba viviendo en cuanto a la cantidad de chicos que ya jugaban al baby fútbol y al fútbol en el club, y ante la falta horaria de espacios propios, lo que hizo que los dueños de la ex Kickers y del Colegio San José, cedieran desinteresadamente sus espacios al Deportivo San Vicente.

Nada fue sencillo. Cada avance fue producto del sacrificio de las distintas comisiones directivas y las subcomisiones de las distintas actividades, que supieron administrar con responsabilidad los recursos y sostener viva la llama del crecimiento. Gracias a ese trabajo, y con el apoyo de los subsidios otorgados por la Fundación Banco Provincia, el Gobierno Nacional y el municipio, se pudo avanzar en la obra que hoy cobija al futsal y a múltiples actividades, como la Colonia de Verano y de invierno, y que en su momento también fue sede del entrenamiento del básquet. Pero los sueños, cuando son verdaderos, nunca se detienen.

Hoy, ese anhelo que parecía lejano comienza a tomar forma definitiva. Gracias al trabajo desinteresado de los distintos actores sociales del club, y con el aporte invaluable del Municipio de San Vicente, el Club Deportivo San Vicente da un paso histórico en su vida institucional, con el techado del Microestadio.


Un sueño que tardó en llegar, pero que nunca se abandonó. Un sueño construido con rifas, reuniones, bailes, campeonatos, bingos, mucho trabajo voluntario y con la firme convicción de que el deporte transforma realidades.

El playón deportivo que nació de cemento a cielo abierto, hoy está a las puertas de cumplir el sueño del cerramiento, para que los deportistas del club ya no tengan que sufrir el frío, la lluvia o el calor extremo durante los entrenamientos y las competiciones oficiales.

Sin lugar a dudas, es una gran noticia para las familias de este club, que entienden que el Depo no es solo un club: es una parte viva de la historia de San Vicente por donde pasaron muchas generaciones, y por donde pasarán muchas más.

MICROESTADIO
Foto de tapa