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Club Deportivo San Vicente: Tras una inversión inicial con recursos propios y una buena administración de la cuota social, el club recibió la escritura de los terrenos donados por el Municipio. Su venta permitirá culminar el techado del Microestadio en el Polideportivo Marini-Barciocco

SAN VICENTE | Hay días en los que el tiempo parece detenerse para mirar hacia atrás, tomar impulso y dar un salto definitivo hacia adelante. En cada rincón de la institución azulgrana, se respira esa emoción difícil de disimular. El Microestadio del Club Deportivo San Vicente por fin tendrá el techo que tanto anhelan socios, deportistas, familias y miembros del club
La confirmación llegó tras una jornada cargada de simbolismo institucional. El intendente Nicolás Mantegazza visitó la sede del club, y se reunió con su presidente, Matías Muñiz, y con integrantes de la Comisión Directiva, para formalizar la entrega de la escritura definitiva de las tierras comunales donadas al club. La venta estratégica de estos lotes se transformará de manera íntegra en los fondos necesarios para montar la estructura metálica del techado del Microestadio, cerrando una deuda con el desarrollo del deporte en el club.
Para entender la magnitud de este paso no basta con mirar planos ni presupuestos: hay que haber sentido en carne propia lo que significa una tarde de lluvia cuando los chicos se quedan sin entrenar, o el frío del invierno interrumpiendo un partido. El techo no es solo chapa, hierro o ingeniería civil; es inclusión, es contención y es la garantía irrenunciable de que ningún pibe del club vea frustrada su vocación deportiva por las inclemencias del tiempo.


El proyecto, emplazado en el emblemático Polideportivo Marini-Barciocco, cobra una relevancia superlativa al recordar de dónde viene la institución. Con 93 años de vida ininterrumpida, el Deportivo San Vicente ha sido y continúa siendo una de las instituciones más grandes, queridas y trascendentes del partido. Un faro social que ha moldeado el carácter y la identidad de varias generaciones a través del deporte, el compañerismo, la disciplina y los lazos barriales.
Ver germinar un espacio techado en su propio predio, el que alguna vez estuvo a punto de perderse, de no ser por el coraje y la responsabilidad de la CD de aquellos años difíciles, es la cristalización de una lucha colectiva que hoy encuentra su recompensa.
El valor del esfuerzo genuino y la administración transparente
Conviene subrayar con justicia y rigor periodístico que este logro no cae del cielo ni es producto de la casualidad. Antes de llegar a esta instancia decisiva, la Comisión Directiva asumió el desafío con mucha determinación. Levantó con recursos propios las paredes perimetrales que hoy delimitan la cancha de Futsal y avanzó en la obra estructural de los futuros vestuarios, cuya etapa de terminación fina se ejecutará en una fase complementaria.
Esa primera gran inversión fue posible gracias a una administración transparente, criteriosa y honesta de cada peso que ingresa por el pago de la cuota social, combinada eficazmente con subsidios y articulaciones en programas estatales. En tiempos donde gestionar requiere templanza y creatividad, el Depo demostró que el compromiso de sus socios vuelve convertido en ladrillos, cemento y patrimonio institucional tangible.


Alianza estratégica
Durante el encuentro, el jefe comunal y las autoridades de la entidad repasaron en detalle los proyectos venideros para el polideportivo y planificaron nuevas vías de trabajo conjunto destinadas a acompañar la transformación del club. La entrega dominial representa una sinergia virtuosa entre el Estado municipal y las entidades de bien público.
Al respecto, Mantegazza remarcó la trascendencia del acuerdo en sus canales oficiales: “Celebramos poder acompañar a las instituciones de nuestro distrito y trabajar en conjunto para que puedan seguir creciendo y generando nuevas oportunidades para sus socios y toda la comunidad”.
Los cimientos ya están en pie. Ahora, la mirada de todo el pueblo del Depo apunta directamente al cielo: el horizonte marca que, muy pronto, el Microestadio del Club Deportivo San Vicente tendrá su tan ansiado techo para cobijar las risas, el esfuerzo y los triunfos de quienes llevan la camiseta en el corazón.

