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En una jornada cargada de memoria y significado histórico, el municipio inauguró una escultura conmemorativa y recorrió la casa donde el periodista redactó la Carta Abierta a la Junta Militar, símbolo de denuncia frente al terrorismo de Estado.

SAN VICENTE | En el marco de un nuevo aniversario del golpe cívico-militar de 1976, San Vicente volvió a poner en el centro de la escena una de las figuras más trascendentes del periodismo argentino: Rodolfo Walsh. La actividad no fue una conmemoración más. Tuvo como eje un espacio profundamente simbólico: la vivienda donde el escritor redactó su histórica Carta Abierta a la Junta Militar, documento que marcó un antes y un después en la denuncia de los crímenes de la dictadura.
Memoria activa en el territorio
La jornada comenzó con la inauguración de la denominada Escultura por la Memoria, una obra colectiva realizada por los artistas Diego Luppo, Santiago Lapine, Carlos Cardinale, Pedro Infante del Castaño y Diego Prenollio. La pieza busca representar la construcción permanente de la memoria colectiva y el reclamo sostenido de verdad y justicia.

Del acto participaron el intendente Nicolás Mantegazza, la senadora María Rosa Martínez, organismos de derechos humanos como H.I.J.O.S., además de vecinos y vecinas que se acercaron para acompañar la actividad.
La casa de Walsh: un símbolo que interpela al presente
Luego, la actividad se trasladó hacia la esquina de las calles Rodolfo Walsh (ex Triunvirato) e Ituzaingó, en el barrio El Fortín. Allí se encuentra la casa donde el periodista escribió, en marzo de 1977, su célebre carta denunciando las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, la censura y el plan económico de la dictadura. Un día después de su publicación, Walsh fue emboscado y desaparecido por un grupo de tareas.

La visita a la puerta de la vivienda, que se repite año a año, volvió a resignificar ese espacio como un sitio de memoria viva. No se trata solo de una casa: es el lugar donde se gestó una de las piezas más valientes del periodismo argentino, escrita en un contexto de persecución, censura y muerte.
La caminata y el acto estuvieron marcados por momentos de profunda emoción. Aplausos, silencios y miradas compartidas que reflejaron el peso histórico del homenaje y la vigencia del mensaje de Walsh.
Desde el municipio destacaron la importancia de sostener estos espacios de encuentro, no solo como actos conmemorativos, sino como instancias de reflexión colectiva. En ese sentido, la figura de Walsh vuelve a emerger como un faro ético y político, recordando que el ejercicio del periodismo también puede ser una herramienta de resistencia.



A cinco décadas del golpe, San Vicente reafirmó que la memoria no es solo un recuerdo del pasado, sino una construcción activa que interpela al presente y proyecta el futuro. Porque, como escribió el propio Walsh, “revelar la verdad” sigue siendo, aún hoy, un acto profundamente necesario.
