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Con eje en el poder territorial y la conducción política de los distritos, la Liga de Intendentes Peronistas de Buenos Aires (LIPBA) afianza su expansión en la histórica Quinta de San Vicente tras reunirse con Axel Kicillof. Lo que comenzó como un núcleo de cuatro alcaldes pasó a ser una mesa de once y hoy incorpora a nuevos actores para moldear una alternativa de gobierno competitiva de cara a 2027. Como primera prueba de músculo político, el bloque se movilizará mañana al Congreso de la Nación en un enérgico rechazo a la derogación de la Ley de Tierras y la extranjerización del suelo argentino.

SAN VICENTE | El tablero político de la provincia de Buenos Aires atraviesa un proceso de recalibración acelerada. Frente a la profundización de las políticas de ajuste desplegadas por la administración nacional de Javier Milei y la necesidad impostergable de reordenar el peronismo, la Liga de Intendentes Peronistas Buenos Aires (LIPBA) dio un nuevo paso firme en la mítica Quinta de San Vicente. El espacio, que nació como un polo de gestión con musculatura propia, se afirma hoy como una arquitectura indispensable dentro del peronismo bonaerense con la mirada fija en las elecciones de 2027.
El génesis de este armado responde a una dinámica de estricta representatividad de gestión: una respuesta coordinada entre intendentes en funciones con altísima validación popular. Lo que en su origen comenzó como una mesa ejecutiva impulsada por cuatro intendentes de peso con prpoyección provincial —Nicolás Mantegazza (San Vicente), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar) y Gastón Granados (Ezeiza)— rápidamente mutó en una confluencia de once jefes comunales que integraron a referentes tanto de la primera y tercera sección electoral, como del interior bonaerense. Hoy, esa mesa sigue sumando voluntades y nuevos actores, como el intendente de Baradero, Esteban Sanzio, y figuras de la política como el ex secretario de Estado y Parlamentario del Mercosur, Gustavo Arrieta, el diputado Juan Pablo de Jesús, y el titular de la camara de Diputados de la provincia, Alejandro Dichiara, consolidándose como un espacio dinámico que pretende equilibrar la discusión interna y proyectar una alternativa con fuerte legitimidad de origen.


El encuentro en San Vicente se dio de manera contigua a una extensa cumbre institucional y política con el gobernador Axel Kicillof en La Plata. Lejos de constituir un mero alineamiento formal, la LIPBA se posiciona como el puntal territorial más sólido para apuntalar la proyección de Kicillof en el plano nacional. Los alcaldes coinciden en un diagnóstico claro: la Provincia de Buenos Aires es el principal escudo contra las políticas de desmantelamiento del Estado nacional, y el Gobernador debe consolidarse como la alternativa natural para disputar mano a mano el liderazgo del país en 2027 frente al modelo que encarna Milei.
En esa línea, el proyecto político que teje la LIPBA busca garantizar dos dimensiones simultáneas: por un lado, brindar el respaldo político e institucional que la gobernación bonaerense requiere para hacer frente a los recortes de fondos coparticipables; por el otro, gestar dentro del peronismo una propuesta de gobierno para la Provincia que surja directamente desde las intendencias, con la sensibilidad y la experiencia diaria que otorga la gestión local.
“El peronismo bonaerense no puede ser un espectador de la crisis. Desde las intendencias gestionamos la realidad cotidiana de millones de vecinos; por eso, la construcción del futuro provincial y nacional exige la fuerza transformadora de los territorios.” coincidieron luego del cónclave

Movilización al Congreso: defensa irrestricta de la soberanía territorial
La vertiente política de la LIPBA no se limita a las reuniones estratégicas; la acción en la calle y la fijación de doctrina en la coyuntura nacional forman parte esencial de su identidad. En un contexto marcado por la discusión legislativa de reformas estructurales promovidas por el Poder Ejecutivo Nacional, los intedentes de la LIPBA acordaron convocar a una movilización masiva mañana al Congreso de la Nación.
El objetivo central de la movilización es marcar una posición contundente e inquebrantable en rechazo a las iniciativas que buscan la derogación de la Ley de Tierras. Para la LIPBA, flexibilizar o eliminar las regulaciones que impiden el dominio irrestricto de capitales extranjeros sobre el territorio nacional constituye un atentado directo contra la soberanía, la seguridad alimentaria y el desarrollo productivo estratégico de las comunidades bonaerenses y argentinas.

Esta movilización será la primera manifestación orgánica con bandera propia del bloque en la Capital Federal, consolidando al colectivo comunal como un interlocutor insustituible en las grandes discusiones nacionales.
La consolidación de la LIPBA demuestra que la discusión del peronismo de cara a 2027 ya no se dirime únicamente en los despachos tradicionales, sino en la capacidad de respuesta territorial de quienes gobiernan los municipios más poblados y productivos de la provincia.
Con un crecimiento sostenido que arrancó con cuatro nombres, alcanzó los once y continúa sumando adhesiones, la Liga de Intendentes Peronistas de Buenos Aires se erige como un motor de volumen político indispensable que busca fortalece a Kicillof en la conducción bonaerense, resistiendo el embate del gobierno nacional para construir, con gestión y representación popular, una sólida opción de gobierno que le devuelva la alegría y la fe al pueblo argentino.