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Con la presencia de Laura Sánchez y la senadora Mónica Macha, el distrito presentó la Guía EMA, una herramienta clave elaborada junto a Faro Digital y organizaciones especializadas para prevenir el hostigamiento virtual, la difusión no consentida de imágenes y acompañar a las juventudes

ALEJANDRO KORN | El hostigamiento digital dejó de ser un problema que termina cuando suena el timbre escolar. Hoy habita en los bolsillos, las pantallas y los grupos de mensajería durante las 24 horas. Frente a esta realidad, la Municipalidad de San Vicente llevó adelante la presentación de la Guía EMA, un dispositivo pedagógico y comunitario diseñado para prevenir, detectar y actuar ante situaciones de violencia digital que sufren niñas, niños y adolescentes.
El encuentro contó con la participación de la senadora bonaerense Mónica Macha y de Laura Sánchez, madre de Ema Bondaruk, la adolescente cuyo caso impulsó una profunda transformación en la agenda pública sobre el cuidado en entornos virtuales.

El origen: convertir el dolor en política de cuidado
La Guía EMA nació a partir del caso de Ema, quien fue víctima de la difusión no consentida de material íntimo. Lejos de quedar en la resignación, su familia transformó esa herida en acción colectiva junto a organizaciones referentes en ciudadanía digital como Faro Digital, el colectivo impulsor de la Ley Olimpia Argentina y la organización Gentic.
El material es de acceso libre y gratuito, pensado fundamentalmente para instituciones educativas, equipos directivos, familias y los propios grupos de pares. Su propósito central es derribar la inacción: ofrece pautas concretas para intervenir de manera inmediata, cuidada y sin revictimizar.
Las dimensiones del acoso digital
La violencia en entornos virtuales adopta diversas formas que suelen solaparse:
- Ciberacoso y hostigamiento: Burlas sistemáticas, exclusión deliberada de grupos, creación de perfiles falsos para difamar y amenazas directas.
- Difusión no consentida de imágenes íntimas: La viralización de material privado, una de las formas de violencia de género digital más destructivas para la subjetividad adolescente.
- Sextorsión: El chantaje mediante la amenaza de hacer público contenido íntimo si la víctima no accede a determinadas exigencias.
Claves para la intervención escolar y familiar


La Guía EMA propone una hoja de ruta centrada en la corresponsabilidad comunitaria:
- Escucha activa y sin juzgar: Desarmar la culpabilización de la víctima (evitar frases como “¿por qué te sacaste esa foto?” o “¿por qué no bloqueás y listo?”). La sanción social debe recaer sobre quien agrede o difunde, nunca sobre quien padece la violencia.
- Detección temprana: Identificar cambios repentinos de conducta, aislamiento, descenso del rendimiento escolar o angustia asociada al uso del celular.
- Preservación de evidencia: No borrar los mensajes, capturas ni enlaces; guardar constancia de las agresiones sin replicar el contenido.
- Red comunitaria: Articular la respuesta entre la escuela, la familia y los organismos locales de protección de derechos para evitar respuestas improvisadas o punitivas que cierren los canales de diálogo.
Iniciativas como la presentada en San Vicente confirman que el ciberbullying no se resuelve con desconexión o prohibición, sino con presencia adulta, alfabetización digital crítica y protocolos claros que protejan la integridad emocional de las infancias y juventudes.
A diferencia de la Ley Olimpia (enfocada en sancionar y tipificar los delitos digitales a nivel general), la Ley Ema es complementaria y se enfoca específicamente en el interior de las escuelas.
Puntos clave del proyecto de ley
- Enfoque preventivo: Obliga a los establecimientos educativos a implementar estrategias pedagógicas para concientizar sobre el ciberacoso, la extorsión, la suplantación de identidad y la difusión de material íntimo sin consentimiento.
- Protocolos de acción: Define rutas claras e institucionales para que directivos y docentes sepan cómo actuar ante un caso, protegiendo la integridad de la víctima de inmediato.
- Articulación con la ESI: Conecta directamente con los ejes de la Educación Sexual Integral, abordando el cuidado del cuerpo, el consentimiento y el respeto también en los entornos virtuales.
- Avance legislativo: La propuesta ha ganado fuerza a nivel provincial y nacional. Provincias como Santa Fe marcaron un hito al aprobar la ley a nivel local, mientras que en la Provincia de Buenos Aires el proyecto ha recibido media sanción en la Cámara de Diputados.


El lema que impulsa este movimiento civil y legislativo es “Ni una Ema menos”, liderado por la madre de la adolescente, Laura Sánchez, en conjunto con agrupaciones como Faro Digital y la colectiva de Ley Olimpia Argentina.