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En una jornada histórica, la localidad de Domselaar vibró con el tradicional desfile cívico-militar. La jornada estuvo marcada por la promesa de lealtad de los alumnos de 4to grado, importantes inauguraciones y un cierre a puro tradicionalismo.

DOMSELAAR | Este 20 de junio, al conmemorarse el 206° aniversario del paso a la inmortalidad del General Manuel Belgrano, la localidad de Domselaar se vistió de celeste y blanco para vivir una de sus fiestas más emotivas y convocantes. Vecinos, familias e instituciones se congregaron en las calles para participar de una jornada que combinó la gestión pública, la fe, el compromiso de las nuevas generaciones y el color del tradicional desfile cívico-militar.
Las actividades oficiales, encabezadas por el intendente Nicolás Mantegazza, comenzaron temprano por la mañana con una fuerte impronta institucional. En un acto que representa un hito para la descentralización del distrito, se inauguró la nueva sede del Registro Provincial de las Personas en Domselaar, junto a Silvina Inés Ojeda.

En ese marco, y gracias al trabajo articulado con Cristina Álvarez Rodríguez, el municipio firmó convenios para fortalecer el vínculo con las escuelas locales y puso en marcha el programa provincial “Mi Identidad, Mi Derecho”, garantizando la inscripción tardía de nacimiento y el acceso gratuito al DNI. “Más Estado, más inclusión y más oportunidades para seguir acompañando el crecimiento de nuestra comunidad”, destacaron desde la comuna.
Posteriormente, el intendente acompañado por los funcionarios Daniela Lassalle, Sergio Raineri, Paolo Raddavero y Romina Arce, encabezó el izamiento de la Bandera Nacional y la entonación del Himno. Luego, la comitiva colocó una ofrenda floral en memoria de Belgrano en la Plaza de la Bandera, para luego trasladarse a la Capilla Santa Clara de Asís, donde se celebró el tradicional Tedeum y una oración comunitaria por la Patria.



El momento más esperado: “Sí, prometo”
Pasado el mediodía, el clima de fiesta se trasladó al epicentro del desfile. La emoción se apoderó de los presentes cuando los alumnos y alumnas de 4to grado de todas las escuelas del distrito realizaron su Promesa de Lealtad a la Bandera Nacional. La jornada sumó un condimento histórico: se presentó la Cápsula del Tiempo del nuevo Monumento a la Bandera, donde cada estudiante depositó un mensaje para las generaciones futuras, sellando un legado que ya es patrimonio de la comunidad.
Casi en simultáneo, el orgullo se replicó con la Promesa de Lealtad que realizaron los cadetes del Instituto de Formación Policial de San Vicente, quienes reafirmaron su vocación de servicio y los valores de cuidado hacia los vecinos.


“Hoy vivimos una jornada que quedará en la memoria. Junto a las familias y la comunidad educativa, acompañamos a nuestros chicos y chicas en la Promesa de Lealtad a la Bandera, renovando los valores de unidad, pertenencia y amor por nuestra Patria. Con cada generación que la abraza, nuestra bandera vuelve a nacer”, expresó emocionado el intendente Nicolás Mantegazza.
Un desfile que desbordó alegría y tradición
El cierre de la jornada fue el multitudinario desfile cívico-militar. La apertura estuvo a cargo de la comunidad educativa, que colmó las calles de color y sonrisas infantiles. Seguidamente, hicieron su paso los clubes de barrio, recibiendo el aplauso unánime del público por su rol diario en la contención, el deporte y la formación de niños y adolescentes.


El reconocimiento social continuó con el paso de las fuerzas vivas: los Ballets locales, el Centro de Jubilados ‘Esfuerzo y Voluntad’, la Biblioteca Popular de Domselaar y los queridos veteranos del Centro Héroes de Malvinas, quienes conmovieron a los presentes a su paso.
El sector de seguridad y emergencias estuvo representado por la Policía de San Vicente, el Cuerpo de Policía de la Provincia de Buenos Aires, los Bomberos Voluntarios de San Vicente y el personal del SAME, todos ellos ejemplos de entrega absoluta al bienestar comunitario.



Como ya es una marca registrada y una tradición ineludible en Domselaar, el broche de oro llegó con el despliegue de los Centros Tradicionalistas y Fortines. Con sus vestimentas de época, sus caballos relucientes y su orgullo gaucho, los paisanos y paisanas cerraron una jornada patria impecable, donde Domselaar volvió a demostrar que el amor por la Patria y las tradiciones sigue más vivo que nunca.