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En un contexto de parálisis de la infraestructura nacional, el Municipio de San Vicente y la Provincia aceleran la construcción del edificio propio de la Escuela Secundaria 11, un sueño postergado que abrirá sus puertas a 300 estudiantes.

ALEJANDRO KORN | La postergación de años comienza a transformarse en hechos palpables. La comunidad educativa toda, vivió una jornada cargada de emoción y sentido de pertenencia al recorrer los avances decisivos en la construcción del nuevo edificio de la Escuela Secundaria 11 “Soberanía Nacional”, emplazado en el corazón del barrio La Esperanza. La institución, que desde sus orígenes comparte instalaciones dentro de la Escuela Primaria N° 15, se encuentra a pasos de concretar el anhelo del espacio propio.
La visita estuvo encabezada por el intendente local, Nicolás Mantegazza, junto a la directora del establecimiento, Analía Comesania, el cuerpo docente, auxiliares, familias y decenas de estudiantes que caminaron por primera vez por las aulas y pasillos que albergarán sus proyectos y trayectorias formativas a partir del ciclo lectivo 2027.
El progreso de la obra adquiere una dimensión clave en la coyuntura actual: mientras el Gobierno nacional mantiene congelada la inversión pública en todo el país escudándose en el “equilibrio fiscal” —una política que frenó cientos de escuelas y obras estratégicas en las provincias—, la articulación entre el Municipio de San Vicente y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires tomó la determinación política y presupuestaria de reactivar los proyectos abandonados, inyectando los recursos necesarios para finalizarlos.

Ubicada sobre la calle Florencio Sánchez, entre Gainza y Brandsen, la flamante sede de la Escuela Secundaria 11 se erige como una moderna estructura de dos plantas concebida bajo estándares actuales de habitabilidad pedagógica y confort, diseñada específicamente para dar respuesta integral a una matrícula estimada en 300 jóvenes de la zona.
En términos de infraestructura, el inmueble dispondrá de seis amplias aulas equipadas, un sector maternal pensado para garantizar la terminalidad educativa de estudiantes que son madres o padres, sala de profesores, oficinas directivas, dependencias para los Equipos de Orientación Escolar (EOE), un espacio específico para el Centro de Estudiantes y una moderna sala de netbooks orientada a la inclusión tecnológica y digital.


Durante el encuentro, el jefe comunal destacó el esfuerzo mancomunado frente a la adversidad del escenario general: “Había un viejo proyecto, que le pudimos volver a poner alas y en marcha entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el municipio, que esta comunidad necesitaba tanto. El barrio La Esperanza y esta escuela merecían más que muchas otras poder cumplir este sueño, que hoy vamos a poder ver y que falta muy poco”.
Para los vecinos y docentes de La Esperanza, la concreción de la Escuela Secundaria 11 trasciende el valor del ladrillo y el cemento: consolida el arraigo barrial, evita traslados extensos y devuelve la dignidad edilicia a una comunidad educativa que durante años debió adaptarse a horarios compartidos y limitaciones de espacio.

El avance sostenido de los trabajos en Alejandro Korn ratifica que la inversión en educación pública y la presencia del Estado local y provincial continúan siendo la herramienta más efectiva para igualar oportunidades, demostrando que donde la administración central deserta, la gestión territorial prioriza el derecho al futuro de las infancias y juventudes.