junio 4, 2026

NI UNA MENOS | La gestión como bandera y la comunidad como trinchera contra la violencia de género

WhatsApp
X
Print
Telegram
Facebook

Loading

El 3 de junio ya no es una fecha más en el calendario argentino; es un recordatorio urgente de lo que falta, un homenaje a las que ya no están y una promesa colectiva de futuro. Al cumplirse 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, San Vicente no se limitó a la conmemoración formal. El municipio transformó el aniversario en un manifiesto activo a través de la formación, el encuentro comunitario y la ocupación del espacio público, dejando en claro que la lucha por la igualdad y los buenos tratos es un compromiso diario e irreversible.

El arte como trinchera y memoria

La Comisaría de la Mujer y la Familia de San Vicente se convirtió en el escenario de una acción con fuerte carga simbólica: la primera edición local del Proyecto Silla Violeta. Junto a la presidenta de la iniciativa, Marcela Pastore, vecinas y vecinos intervinieron artísticamente una silla, plasmando en ella mensajes de respeto y equidad.

Esta propuesta —impulsada en conjunto por la Secretaría de Educación, la Dirección de Políticas de Género y Diversidad y la Mesa Local de Género— demostró que el arte urbano es una herramienta poderosa para visibilizar el dolor, pero también para sembrar conciencia. Una silla violeta en una comisaría no es un adorno; es un recordatorio permanente para el Estado y para la sociedad de que cada rincón público debe ser un espacio seguro.


Construcción colectiva: Mates, memoria y futuro

La transformación cultural no se impone, se teje desde abajo. Bajo esa premisa, la Casa de Mujeres, Géneros e Infancias abrió sus puertas para el encuentro “Mates y Memoria: Creciendo Juntas”.

En tiempos donde la empatía suele escasear, este espacio de reflexión e intercambio horizontal demostró que la salida a las violencias es comunitaria. El debate y la escucha activa permitieron no solo sanar heridas colectivas, sino también ratificar un pacto social clave en el distrito: la promoción absoluta de los derechos de las mujeres e infancias y la construcción de una sociedad donde el miedo deje de ser la norma.

“El 3 de junio no es una fecha para el bronce; es un recordatorio urgente de que cada política pública debe ser un escudo para defender la vida y la dignidad.” Explicaron

Mates y Memorias – 11 Años Ni Una Menos


La jornada de concientización local tuvo su correlato político y militante en las calles. Integrantes de la Dirección de Género y Diversidad, la Mesa Local de Género, organizaciones sociales y vecinos de San Vicente confluyeron en la masiva movilización hacia la Ciudad de Buenos Aires.

Allí, bajo la histórica consigna de Ni Una Menos, el distrito sumó su voz para renovar el pedido de justicia por cada víctima de femicidio. La presencia de San Vicente en la marcha nacional no fue un hecho aislado, sino la ratificación de una exigencia clara: la necesidad imperiosa de sostener y profundizar las políticas públicas de acompañamiento, prevención y protección integral.


A más de una década de aquel primer grito que conmovió al país, San Vicente elige no mirar para otro lado. Con la gestión como herramienta y la comunidad como bandera, el territorio se planta con una certeza irrenunciable: trabajar todos los días por más derechos, más igualdad y más oportunidades para todas y todos. Porque el único destino posible es una sociedad libre de violencias.

San Vicente participó del acto por el 11 aniversario de Ni Una Menos
Foto de tapa