mayo 21, 2026

CRISIS SANITARIA | El fuerte ajuste de Milei asfixia a los hospitales provinciales

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LA PLATA | La salud pública en la provincia de Buenos Aires atraviesa una de las crisis más severas de su historia reciente, empujada por una doctrina de desfinanciamiento sistemático ejecutada por el Gobierno nacional. Lo que la administración central etiqueta bajo el eufemismo de “superávit fiscal” se traduce, en los territorios, en guardias saturadas, falta de medicamentos e infraestructura al límite.

Para abordar esta crisis, el gobernador Axel Kicillof encabezó una cumbre de urgencia en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno en La Plata. El encuentro, que reunió a más de 60 intendentes bonaerenses de diversos signos políticos —entre ellos el jefe comunal de San Vicente, Nicolás Mantegazza—, sirvió como caja de resonancia para denunciar un escenario que el propio mandatario provincial no dudó en calificar como “criminal”.

60 intendentes abordaroin la crisis sanitaria por el feroz ajuste del Gobierno Nacional


El costo humano del ajuste en salud

El informe estadístico presentado por el Ministerio de Salud bonaerense expone una realidad alarmante. Las medidas económicas de la gestión de Javier Milei no solo congelaron transferencias directas, sino que generaron un efecto dominó que pulverizó el acceso a la medicina privada. La devaluación, la pérdida de puestos de trabajo y la desregulación absoluta de las cuotas de las prepagas expulsaron a más de 742.000 personas del sistema privado de cobertura en territorio provincial.

Esta masa de nuevos desamparados recaló directamente en los hospitales públicos, provocando un incremento sin precedentes en la demanda de atención. Kicillof fue tajante al señalar las consecuencias directas de este estrangulamiento financiero: el freno y la eliminación de programas sanitarios esenciales ya registran un impacto directo en indicadores sensibles, con incrementos en la mortalidad infantil, la mortalidad materna y las internaciones por patologías que son absolutamente evitables si existiera un esquema de prevención básico.

“Las políticas de abandono del Gobierno de Milei son verdaderamente criminales: estamos viviendo una catástrofe sanitaria que era absolutamente evitable”, sentenció el gobernador ante un auditorio colmado de intendentes que lidian día a día con la escasez en sus distritos.


San Vicente: el esfuerzo municipal para sostener la salud local

En este crítico tablero bonaerense, la situación de San Vicente adquiere una relevancia particular. El distrito cuenta con el Hospital Ramón Carrillo, una institución clave para la región que, si bien se encuentra formalmente bajo la órbita de la administración provincial, hoy resiste la embestida nacional gracias a un fuerte despliegue de salud municipal con varios centros de atención primaria.

Consciente de que la burocracia o las competencias jurisdiccionales no salvan vidas, el intendente Nicolás Mantegazza ha reconfigurado las prioridades presupuestarias locales. Desde la cartera de Salud Municipal se inyectan recursos de forma constante para apuntalar el funcionamiento de todo el sistema y ayudar a descomprimir el hospital Ramón Carrillo, aunque la demanda crece día a día.

El Municipio de San Vicente actúa como un escudo de contención, coordinando las redes de atención primaria en los centros de salud de los barrios (CAPS) y asumiendo costos logísticos para garantizar que los vecinos no queden desprotegidos ante la crisis por el vaciamiento nacional.

Al término de la reunión en La Plata, Nicolás Mantegazza alineó su postura con el reclamo federal, pero enfatizó el compromiso inquebrantable de su gestión con la comunidad sanvicentina. El jefe comunal dejó en claro que no dará el brazo a torcer frente al abandono de la Casa Rosada.

Ante la crisis, Kicillof repudió enérgicamente el recorte de Javier Milei


“Los municipios y la Provincia estamos sosteniendo una demanda cada vez mayor frente al abandono del Gobierno Nacional. En San Vicente y en toda la Provincia tenemos una certeza: la salud no puede ser una variable de ajuste. Vamos a seguir cuidando a nuestra gente, acompañando a cada familia y defendiendo el derecho de todos y todas a una atención digna”, remarcó el alcalde.

La cumbre de intendentes marca el inicio de una etapa de resistencia institucional. Mientras el relato oficial de Nación sostiene la inviabilidad del Estado, en el Gran Buenos Aires y el interior provincial la realidad demuestra que, sin la intervención de la salud municipal y el soporte provincial, el desamparo para millones de ciudadanos sería total.

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